Chico con pelota, Pangane, Mozambique (2007)

Desde el siglo XI hasta principios del siglo XIX África fue un enorme coto de caza para los europeos, que buscaban mano de obra para desarrollar su economía. Portugueses y Árabes fueron los precursores de este lucrativo negocio. En las crónicas de los conquistadores se encuentran descripciones de los africanos como: “grandes monos, tan hábiles que bien adiestrados son capaces de ocupar el lugar de un criado”. En una enciclopedia de 1704 se podía leer: “Los africanos (…) son viciosos, salvajes, crueles y muy fuertes, y cada año se venden gran cantidad de ellos como esclavos a los europeos”.
La deshumanización del hombre negro sirvió para justificar su esclavitud sin ningún reparo moral.
Según Livingstone, cada año se cazaban unas 350.000 personas, de las cuales solo entre una quinta y una décima parte llegaban a su destino.
Las expediciones de caza apresaban hombres fuertes y con buena dentadura; mujeres jóvenes y sanas; y niños y niñas que pudieran caminar. Al resto se los asesinaba para no dejar testigos y la aldea se quemaba.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s